Sean honestos y no me digan que no se emocionaron con el juego de esta noche de Cruz Azul, pero también hay que ser realistas, el partido dado por La Máquina cae en la categoría de regular a malo, ya que luego de controlar el partido de inicio a fin siguió demostrando todas las carencias ya conocidas.
Resulta increíble que a Cruz Azul haya necesitado de 120 minutos y una tanda de penales para vencer a un equipo puertorriqueño sumamente limitado que vino al Azul a cuidar su ventaja y a no proponer absolutamente nada. Es cierto se jugo con un hombre menos casi todo el partido, por la expulsión de Riveros, pero aún así Cruz Azul debió a haber demostrado mas.
Cruz Azul no tiene nada que celebrar, sí se ganó y ya se esta en la final de este torneo, pero era algo que Cruz Azul estaba obligado, eso lo sabíamos desde el inicio, pero a quedado a deber mucho en este torneo, no nada mas por este partido sino durante todo su paso por el mismo, hay que recordar que se llegó a la estancia de cuartos de ‘panzaso’ y hoy prácticamente se avienta otro para llegar a la final, cuando el paso de La Máquina debió ser ‘tranquilo’ sin sobresaltos.
Ahora dentro de todo esto hay que reconocer algo, y fue la actuación de Villaluz y Orozco quienes entraron de cambio para transformar en mucho la actitud del equipo, así como hemos criticado hasta el cansancio en especial a Villaluz hoy hay que reconocer su esfuerzo y el gol que anotó al final del primer tiempo extra que dio la esperanza de alcanzar los penales. Y Orozco creo podría quedar como el jugador del partido, dentro de los demostrado por el resto del equipo, esta noche anoto un gol y fue el origen de muchas de las llegas de peligro de La Máquina.
Los goles del partido fueron obra de Pablo Zeballos al minuto 44 para el 1-0, el 2-0 llegó por Javier Orozco al minuto 83, por los Islanders anoto Sandy Gbandi al minuto 91 para el 2-1, y César Villaluz al minuto 99 puso los cartones definitivos por 3-1.
Los penales celestes fueron cobrados por Pablo Zeballos, Edgar Andrade, Gerardo Torrado, Javier Orozco, Gerardo Lugo fue el único que fallo su tiro, y la verdad que todo el partido anduvo perdido.